lunes, 25 de mayo de 2015

El lenguaje según los autores SAPIR y Humberto ECO

El lenguaje pues, funciona de un modo mucho más importante en una cultura, que el de ser simplemente un artificio para representar y comunicar las experiencias.
Proporciona las categorías y divisiones de la experiencia en función de las cuales los individuos se relacionan con el mundo que los rodea.

“ El lenguaje es una guía para la realidad social. Aunque el lenguaje no se estima ordinariamente como de interés esencial para los estudiosos de la ciencia social, condiciona poderosamente todo nuestro pensamiento sobre los problemas y procesos sociales. Los seres humanos no viven sólo en el mundo objetivo, ni tampoco únicamente en el mundo de la actividad social como se entiende por lo general, sino que están en gran medida a merced del lenguaje particular que se ha convertido en el medio de expresión para su sociedad. Es una completa ilusión imaginar que nos ajustamos a la realidad esencialmente sin el uso del lenguaje, y que éste es meramente un expediente incidental para resolver los problemas específicos de la comunicacón y la reflexión.
El hecho capital es que “el mundo real” está en gran parte constituido inconscientemente sobre los hábitos del lenguaje del grupo. Nunca dos lenguajes son suficientemente semejantes para que sen les considere representantes de la misma realidad social. Los mundos en que viven sociedades diferentes, son mundos distintos, y no meramente el mismo mundo con diferentes etiquetas.”
E. Sapir. El estado de la lingüística como ciencia.

Coincidentemente señala Cassirer, que el lenguaje no se limita a asignar nombres de las cosas, nombres que serían, por otra parte signos exteriores y arbitrarios de los objetos, sino que se constituye en mediador de la formación de los objetos. Es la herramienta que permite la construcción de un verdadero mundo de objetos.
Eco, en su obra “Signo” recoge la hipótesis de Sapir según la cual nuestro modo de percibir, de subdividir la realidad, está determinada por las leyes de la lengua con la que hemos aprendido a pensar. En este caso, la lengua no es aquella “por medio” de la cual se piensa, sino aquello “con lo que” se piensa.
Eco parte del ejemplo de los esquimales que disponen de cuatro palabras diferentes para designar lo que en nuestra lengua denominamos genéricamente nieve. Esas cuatro palabras no son sinónimos sino que se refieren a cuatro modalidades distintas de la nieve.

El problema estriba en saber si los esquimales tienen cuatro palabras porque, por razones de supervivencia, perciben instintivamente cuatro cosas, o bien perciben cuatro cosas porque están condicionados por la existencia de cuatro palabras (cuatro significantes con sus respectivos significados). El problema puede plantearse así: ¿la lengua se segmenta en signos aislados, en los que nos basamos para organizar la realidad perceptiva, o bien nuestro modo de percibir la realidad obliga a la lengua a segmentarse de manera determinada?”.

Umberto Eco. Signo

jueves, 7 de mayo de 2015

El lenguaje como instrumento para pensar

Neil Mercer: Palabras y mentes

Lee una parte del capítulo 1 (no el autor Vygotsky) y contesta:
  1. ¿Qué es interpensar?¿Con qué ejemplo cotidiano lo explica el autor?
  2. Explica el sentido de estas frases: "Cuatro ojos ven más que dos" y "El uno por el otro, la casa sin barrer", ¿Qué nos quiere decir con ellas el autor?
  3. ¿Qué ventajas tiene para el hombre (comparando con los otros animales) el haber podido inventar el lenguaje? ¿Tiene alguna desventaja? Explique.
  4. ¿El lenguaje sólo sirve para transmitir información?. Explica.
  5. ¿Es el lenguaje una habilidad innata? ¿Hay disenso en ello? ¿Tú que opinas? Fundamenta.

http://books.google.com.uy/books?id=-61bLyLvVPEC&pg=PA17&source=gbs_toc_r&cad=4#v=onepage&q&f=false

lunes, 13 de abril de 2015

El conocimiento (Concepciones ). Vicente Fatone

 .
 Lógica e introducción a la filosofía. V. Fatone.

La relación entre el sujeto y el objeto no está dada por sí sola. Se trata de una
relación construida por el sujeto, él es quien entra en relación con el objeto.
Posibles formas de entender qué es el conociiento analizando expresiones de
nuestro lenguaje:
-El conocimiento es una contemplación: Hablamos de “Evidencia”, decimos que
quereos “ver” cómo sucedieron las cosas, que “vemos” o “no vemos” la solución
de un problema, calificamos a las ideas de “claras” u “oscuras”. Se traduce el
convencimiento de que la verdad “se ve” como se ven las cosas cuando se las
ilumina. La verdad misma es una luz: “la luz de la verdad”.
-El conocimiento es una asimilación. Nos “incorporamos” los conocimientos;
aprehendemos las cosas, pero para hacerlas nuestras mediante esa
incorporación. Ya Aristóteles hablaba de la facultad “apetitiva” del alma.
Se traduce en expresiones como “sed” de saber y “avidez” de conocimientos. Nos
“incorporamos “ los conocimientos, los hacemos nuestros, nos los “asimilamos”.
Nuestra inteligencia se “nutre”, como se nutre un organismo, elaborando la ideas
como el organismo elabora las sustancias.
-El conocimiento es una creación. El conocimiento como visión y el conocimiento
como asimilación son concepciones igualmente realistas. Comienzan por admitir
que el objeto del conocimiento ya está dado, independientemente del sujeto, y
que es lo que es. Pero hay una tercera concepción implícita en nuestro lenguaje:
la de que conocer es engendrar.
En un principio conocer pudo significar ver cómo las cosas surgían, nacían, se
engendraban. Luego, el examen del conocimiento, pudo proponerse mostrar
cómo surgían, nacían, se engendraban las ideas.
La concepción según la cual el conocimiento es una creación, caracteriza a la
edad moderna. Es propia del idealismo.
Realismo : el conocimiento es la aprehensión del objeto tal como éste es en sí
mismo, el objeto no puede presentarse modificado, si así se presentase, no
tendríamos un conocimiento, sino un error. El pensamiento no se identifica con
sus objetos, no se los incorpora: el pensamiento sólo se refiere a ellos. La prueba
de que conocemos realidades objetivas, independientes del sujeto, reside en el
hecho de que muchos individuos pueden percibir lo mismo, y en el hecho de que
nadie puede no percibir lo que percibe.
Idealismo: El conocimiento no es una simple recepción o aprehensión, en el que
el objeto se dé tal como es; el conocimiento es una actividad en que se da la
verdadera naturaleza del objeto a través de la acción reflexiva del sujeto, por lo
tanto es el producto del sujeto .
No hay una realidad fija, dada allí, que el sujeto tenga que conocer reflejándola o
aprehendiéndola. Sujeto y objeto se oponen en un proceso creador. La realidad
no es una realidad hecha, que podamos simplemente contemplar de una vez
para siempre; la realidad se construye, como también se construye el sujeto.

1. ¿Cuál de estas posiciones te parece más acertada? Piensa en ejemplos, experiencias o ideas que se te ocurren para fundamentarla. (Redactarlas para compartir en clase y poder discutir con los compañeros)

viernes, 20 de marzo de 2015

Locke, "Ensayo sobre el entendimiento humano"

Entra al siguiente enlace en el cual encontrarás fragmentos del libro del filósofo J. Locke e imprime :
la introducción, 
el cap. 1 del Libro I  y
el cap 1 del libro II.

para llevar a clase y analizarlos juntos.

http://blocs.xtec.cat/filocostaillobera/files/2009/03/Locke_John-Ensayo_sobre_el_entendimiento_humano.pdf

lunes, 9 de marzo de 2015

El fenómeno del conocimiento y los problemas contenidos en él (Problemas gnoseológicos)

(Extraído del libro " Teoría del conocimiento" del autor  Hessen) .

La teoría del conocimiento es una explicación e interpretación filosófica del
conocimiento humano. .. Hace falta, observar con rigor y describir con exactitud
lo que llamamos conocimiento.
Hagámoslo, tratando de aprehender los rasgos esenciales generales de este
fenómeno, mediante la autorreflexión sobre lo que vivimos cuando hablamos
del conocimiento. Este método se llama el fenomenológico, ... aspira a
aprehender la esencia general en el fenómeno concreto... lo esencial a todo
conocimiento, en qué consiste su estructura general.
Si empleamos este método, el fenómeno del conocimiento se nos presenta
en sus rasgos fundamentales de la siguiente manera:
- En el conocimiento se hallan frente a frente la conciencia y el objeto, el
sujeto y el objeto. El conocimiento se presenta como una relación entre
estos dos miembros, que permanecen en ella eternamente separados el uno
del otro. El dualismo de sujeto y objeto pertenece a la esencia del
conocimiento.
-La relación entre los dos miembros es a la vez una correlación. El sujeto sólo es
sujeto para un objeto y el objeto sólo es objeto para un sujeto. Ambos sólo son lo
que son en cuanto son para el otro.
-Pero esta correlación no es reversible. Ser sujeto es algo completamente
distinto que ser objeto. La función del sujeto consiste en aprehender el objeto, la
del objeto en ser aprehensible y aprehendido por el sujeto.
Vista desde el sujeto, esta aprehensión se presenta como una salida del sujeto
fuera de su propia esfera, una invasión en la esfera del objeto y una captura
de las propiedades de éste. El objeto no es arrastrado, empero, dentro de la
esfera del sujeto, sino que permanece trascendente a él. No en el objeto,
sino en el sujeto, cambia algo por obra de la función de conocimiento. En
el sujeto surge una cosa que contiene las propiedades del objeto, surge una
"imagen" del objeto.
Visto desde el objeto, el conocimiento se presenta como una transferencia de
las propiedades del objeto al sujeto. Al trascender del sujeto a la esfera del objeto
corresponde un trascender del objeto
a la esfera del sujeto. Ambos son sólo distintos aspectos del mismo acto. Pero en
éste tiene el objeto el predominio sobre el sujeto. El objeto es el determinante,
el sujeto el determinado. El conocimiento puede definirse, por ende, como una
determinación del sujeto por el objeto. Pero lo determinado no es el sujeto pura y
simplemente, sino tan sólo la imagen del objeto en él. Esta imagen es objetiva, en
cuanto que lleva en sí los rasgos del objeto. Siendo distinta del objeto, se halla en
cierto modo entre el sujeto y el objeto. Constituye el instrumento mediante el cual la
conciencia cognoscente aprehende su objeto.
Puesto que el conocimiento es una determinación del sujeto por el objeto, queda
dicho que el sujeto se conduce receptivamente frente al objeto. Esta receptividad
no significa, empero, pasividad. Por el contrario, puede hablarse de una actividad y
espontaneidad del sujeto en el conocimiento. Ésta no se refiere, sin embargo, al
objeto, sino a la imagen del objeto, en que la conciencia puede muy bien tener
parte, contribuyendo a engendrarla. La receptividad frente al objeto y la
espontaneidad frente a la imagen del objeto en el sujeto son perfectamente
compatibles.
Al determinar al sujeto, el objeto se muestra independiente de él,
trascendente a él. Todo conocimiento menta ("intende") un objeto, que es
independiente de la conciencia cognoscente. El carácter de trascendentes es
propio, por ende, a todos los objetos del conocimiento.

Dividimos los objetos en reales e ideales. Llamamos real a todo lo que nos es dado
en la experiencia externa o interna o se infiere de ella. Los objetos ideales se
presentan, por el contrario, como irreales, como meramente pensados.
Objetos ideales son, por ejemplo, los sujetos de la matemática, los números
y las figuras geométricas.
El sujeto y el objeto no se agotan en su ser el uno para el otro, sino que tienen
además un ser en sí. Este consiste, para el objeto, en lo que aún hay de
desconocido en él. En el sujeto reside en lo que él sea además de sujeto
cognoscente. Pues además de conocer, el sujeto siente y quiere. Así, el objeto deja
de ser objeto cuando sale de la correlación; y en este caso el sujeto sólo deja de ser
sujeto cognoscente.
El concepto de la verdad se relaciona estrechamente con la esencia del
conocimiento. Verdadero conocimiento es tan sólo el conocimiento verdadero.
Un "conocimiento falso" no es propiamente conocimiento, sino error e
ilusión. Mas ¿en qué consiste la verdad del conocimiento? Según lo dicho,
debe radicar en la concordancia de la "imagen" con el objeto. Un
conocimiento es verdadero si su contenido concuerda con el objeto mentado.
Este objeto, en cambio, no puede ser verdadero ni falso; se encuentra en
cierto modo más allá de la verdad y la falsedad. Una representación
inadecuada puede ser, por el contrario, absolutamente verdadera. Pues aunque
sea incompleta, puede ser exacta, si las notas que contiene existen realmente en el
objeto.
Pero no basta que un conocimiento sea verdadero; necesitamos poder alcanzar la
certeza de que es verdadero. Esto suscita la cuestión: ¿en qué podemos conocer si
un conocimiento es verdadero? Es la cuestión del criterio de la verdad.

Si profundizamos una vez más en la descripción del fenómeno del conocimiento
anteriormente dada, encontraremos sin dificultad que son ante todo cuatro
problemas principales los que implican los datos fenomenológicos. Hemos visto
que el conocimiento significa una relación entre un sujeto y un objeto, que
entran, por decirlo así, en contacto mutuo; el sujeto aprehende el objeto. Lo
primero que cabe preguntar es, por ende, si esta concepción de la conciencia
natural es justa, si tiene lugar realmente este contacto entre el sujeto y el objeto.
¿Puede el sujeto aprehender realmente el objeto?: Esta es la cuestión de la
posibilidad del conocimiento humano.
Tropezamos con otro problema cuando consideramos de cerca la estructura del
sujeto cognoscente.
Es ésta una estructura dualista. El hombre es un ser espiritual y sensible.
Consiguientemente, distinguimos un conocimiento espiritual y un conocimiento
sensible. La fuente del primero es la razón; la del último, la experiencia. Se pregunta
de qué fuente saca principalmente sus contenidos la conciencia cognoscente. ¿Es
la razón o la experiencia la fuente y base del conocimiento humano? Ésta es la
cuestión del origen del conocimiento.
Llegamos al verdadero problema central de la teoría del conocimiento cuando
fijamos la vista en la relación del sujeto y el objeto. En la descripción
fenomenológica, caracterizamos esta relación como una determinación del sujeto
por el objeto. Pero también cabe preguntar si esta concepción de la
conciencia natural es la justa. Como veremos más tarde, numerosos e importantes
filósofos han definido esta relación justamente en el sentido contrario. Según
ellos, la verdadera situación de hecho es justamente inversa: no es el objeto el
que determina al sujeto, sino que el sujeto determina al objeto. La conciencia
cognoscente no se conduce receptivamente frente a su objeto, sino activa y
espontáneamente. Cabe preguntar, pues, cuál de las dos interpretaciones del
fenómeno del
conocimiento es la justa. Podemos designar brevemente este problema como la
cuestión de la esencia del conocimiento humano.
....
Un último problema entró en nuestro círculo visual al término de la descripción
fenomenológica: la cuestión del criterio de la verdad. Si hay un conocimiento
verdadero, ¿en qué podemos conocer esta su verdad? ¿Cuál es el criterio que nos
dice, en el caso concreto, si un conocimiento es o no verdadero?

Para presentar en forma escrtita (con lapicera o impreso) cuando el profesor lo pida en clase:

Piensa en las definiciones posibles del conocimiento (señalado con negrita) ¿estás de acuerdo con una de ellas, con ninguna, con las dos? fundamenta.

Explica los cuatro problemas de la teoría del conocimiento o GNOSEOLOGÍA. (Aparecen subrayados)

Sitios recomendados en la Web

Los siguientes enlaces corresponden, primero a un diccionario filosófico con el que van a trabajar durante todo el año.
Los otros enlaces  permiten visitar dos sitios con materiales de filosofía muy variados. Pueden consultarlos cuando haya que estudiar autores o temas y  no se haya sugerido libros en especial.

https://proclef.wordpress.com/2010/10/15/diccionario-de-filosofia-jose-ferrater-mora/



www.webdianoia.com  

Bienvenidos 5tos del 2015

    Bienvenidos al curso. 
   Trabajemos juntos para lograr elaborar nuevos conocimientos de las temáticas que nos exige el programa y los invito a esforzarse para alcanzar los mejores aprendizajes  según las posibilidades de cada cual.
     En este espacio encontrarán materiales de lectura, de estudio, de consulta, de reflexión y tareas que se indicarán en clase para realizar en forma individual o en grupo. 
     Se aconseja imprimir los fragmentos de textos de los filósofos que se les indicará en su momento y llevarlos al aula.
         Se irán agregando material de acuerdo a los avances de los grupos.